Radiante, llena de luz y felicidad

La importancia de verte guapa y atractiva

El nacimiento de tu bebé es un momento único, que quien no lo ha vivido no puede expresarlo con palabras, por eso quiero dedicar este post de todo corazón a todas las madres del mundo, pero en especial a la mía, a la que hicimos (mi hermano y yo) sentir plenamente feliz y radiante.

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Os voy a contar el ejemplo de mi madre que es la mamá más cercana que conozco y me gustaría que conociérais su historia, por si os podéis identificar o incluso  al leerlo, os puede ayudar a tener otra perspectiva si vuestro caso es el opuesto.

Su primer embarazo fue el mío con tan solo 23 años, a mi hermano le tuvo con 28, era una chica joven pero muy responsable. En los dos embarazos perdió un poco de peso de manera natural, lo que hizo que físicamente se viera más guapa, delgada y mucho más favorecida.

Justo después del parto se encontraba más hinchada y en la cuarentena con el paso del tiempo volvió a su estado normal, sin necesidad de hacer ejercicio, ni ponerse a dieta y ella se veía radiante, espectacular, lo cual fue una gran ventaja.

Cada persona es un mundo y no todos los casos ocurren y se aceptan de la misma manera. Conozco varios casos que les ha pasado exactamente lo mismo que a mi madre, pero el gran porcentaje de las mamás suelen hacer un esfuerzo, con dietas y ejercicios para poder recuperar su estado físico habitual antes del embarazo.

Otras mamás, si no pierden peso de forma natural y no les apetece hacer dieta, ni ejercicio porque les supone un terrible esfuerzo, aceptan su cambio y son igual de felices, lo cual hará que esa felicidad se transmita y las veamos bellas y radiantes.

Otro punto a favor de mi madre fue que, como mi hermano y yo, dormíamos super bien y éramos unos bebés muy buenos, podía hacer todo lo que necesitara durante el día sin problemas. Por las noches no dormía como antes de ser mamá, puesto que el instinto maternal ya no le dejaba descansar como antes, si no oía nuestra respiración, se acercaba a ver si nos pasaba algo y cuando comprobaba que todo iba bien pues se relajaba. Esa sensación la conocéis bien ¿verdad? Siempre 100% alerta.

Se arreglaba, se ponía monísima, porque como se sentía tan bien, le encantaba ir bien vestida. En la transición hasta que recuperó su aspecto físico, se ponía prendas más holgadas que disimularan un poco, buscaba prendas como vestidos y tops de corte imperio, trapecio o evasé  y colores que le favorecieran más, se maquillaba, peinaba de forma natural y siempre conservando su estilo propio.

Hacía todas sus tareas diarias, cuidaba de todos nosotros, le daba tiempo a pasear y siempre contó con el apoyo moral de mi padre, ya sabemos que durante la cuarentena, es una temporada muy delicada y hay que tener mucho cuidado en todos los aspectos.

Mi padre siempre la veía estupenda, estaba encantado porque mi madre no dejó en ningún momento de arreglarse y ser ella misma, siempre llena de vitalidad, alegre, feliz y con una sonrisa en la cara.

La clave para ser lo más feliz posible en estos momentos tan especiales como son el embarazo, el parto y la cuarentena, es que todo salga bien, siempre debes pensar en positivo, tener un buen sentido del humor, quererte y aceptarte tal cual eres, para que todo vaya mucho mejor y utiliza las prendas adecuadas para poder verte y sentirte mucho más guapa, atractiva

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